Red de museos
La red museística del Ayuntamiento de Roma está constituida por un conjunto extremamente diversificado de museos y yacimientos arqueológicos de indudable valor artístico e histórico. Junto a los Museos Capitolinos, el museo público más antiguo del mundo, también forman parte de la red el Museo de Roma, que recoge la herencia del patrimonio histórico y artístico más importante de Roma desde la Edad Media hasta comienzos del siglo XX; el MACRO, para los apasionados de arte contemporánea, los museos de villa Torlonia, lugar ideal de encuentro entre cultura y naturaleza; el Planetario y el Museo Astronómico, meta de quienes quieran acercarse a las nuevas fronteras de la ciencia. En 2006 el sistema se enriqueció con nuevos y prestigiosos espacios, como el Museo del Ara Pacis, realizado a partir del proyecto de Richard Meier; el Museo Carlo Bilotti, en el Jardín de los Naranjos de villa Borghese, y su colección de obras de De Chirico.
El gran abanico de tipos de obras expuestas junto a las numerosas iniciativas que albergan (eventos y exposiciones temporales) hacen de esta red museística algo único en el panorama italiano.
Los museos del sistema
Éste es el museo público más antiguo del mundo. Fue fundado en 1471 por el papa Sixto IV con la donación al pueblo romano de los grandes bronces lateranenses. Se articula en dos edificios que, junto al palacio Senatorial, delimitan la plaza del Capitolio: el palacio de los Conservadores y el palacio Nuovo.
Un ejemplo extraordinario de reconversión en museo de un edificio industrial. Este edificio dedicado a Giovanni Montemartini fue la primera planta de producción pública de energía eléctrica y ahora es el segundo foco expositivo de los Musei Capitolini.
El Museo dei Fori Imperiali de los Mercados de Trajano está ligado topográfica y conceptualmente al grandioso sistema urbanístico de los Foros Imperiales, al de César (46 a.C.), de Augusto (2 a.C.), al Templo de la Paz (75 d.C.), al de Nerva (97 d.C.) y al de Trajano (112 y 113 d.C.).
Este museo es la primera obra arquitectónica realizada en el centro histórico de Roma desde la caída del fascismo hasta nuestros días. El edificio protege el altar celebrativo de la Paz augusta y acaba de ser reabierto al público tras un largo periodo de reformas.
En la planta baja, un terminal de ordenador permite hacer la visita virtual del Museo, conocer la Colección Barracco y admirar algunas de
sus obras.
En las 59 secciones del museo tienen cabida todos los aspectos de la civilización romana antigua: una colección imponente de calcos de originales conservados en todos los museos del mundo, destruidos o dañados, y de maquetas de reconstrucciones de monumentos dispersados por todo el Imperio Romano.
El museo tiene su sede en la puerta San Sebastiano, una de las más grandes y mejor conservadas de las Murallas Aurelianas. El recorrido museístico repasa la historia de las fortificaciones de la ciudad: las de edad regia y republicana y las de Aureliano (s. III d.C.).
El complejo arqueológico que se extiende entre la segunda y la tercera milla de la via Appia Antica y está formado por tres edificios principales: el palacio, el circo y el mausoleo dinástico, proyectados en una indivisible unidad arquitectónica para loar al emperador Massenzio, el desafortunado adversario de Constantino el Grande en la batalla de Puente Milvio en 312 d.C.
El palacio Braschi (s. XVIII), anclado en el centro de la Roma Renacentista y Barroca, es la sede del Museo di Roma. Aquí se conservan más de cien mil obras. Es la institución más significativa para conocer la historia social y la actividad artística de Roma desde la Edad Media a principios del siglo XX.
La riquísima variedad de elementos expositivos invitan a viajar a través de la época napoleónica y a encontrarse de cerca con los personajes y acontecimientos históricos de la familia Bona parte, en un entorno —el de palacio Primoli— que conserva intactas sus características de residencia nobiliaria.
El MACRO - Museo d'Arte Contemporanea di Roma - posee dos sedes: la antigua fábrica cervecera Peroni y dos pabellones del recinto fabril del antiguo Matadero (Mattatoio) en Testaccio. Juntos constituyen un polo de vanguardia.
Tras pasar décadas abandonado, el antiguo invernadero de naranjos ha vuelto a ser un foco de cultura gracias a una restauración que lo ha transformado en museo en el que se ha albergado la donación de obras de arte de Carlo Bilotti, coleccionista de fama internacional.
Canonica, escultor de fama internacional, obtuvo del Ayuntamiento el usufructo del edificio situado en el centro de Villa Borghese para convertirlo en su vivienda-taller en 1927. Hoy alberga el museo dedicado a su obra.
Muestra los aspectos más sobresalientes de la vida popular romana de finales del siglo XVIII y del XIX, filtrada a través de los gustos y las preferencias de los artistas y folcloristas que la representaron.
Los jardines de Villa Torlonia albergan tres museos: la Casina de las Lechuzas, el Casino de los Príncipes y el Casino Noble. El primer museo está dedicado a la vidriera artística, el segundo a obras de escultura clásica y el tercero está destinado a albergar el Museo della Villa y una exposición permanente de obras de la Scuola Romana.
El Planetario es una enorme “máquina del espacio-tiempo”: gracias a los proyectores digitales puede realizarse en tiempo real navegaciones tridimensionales en el espacio profundo. El museo anexo al mismo es un teatro astronómico con abundantes imágenes, maquetas y reconstrucciones planetarias.
Fundado en 1932, el Museo Civico di Zoologia posee un patrimonio formado por unos 5 millones de ejemplares conservados que van desde conchas de moluscos de escasos milímetros a un cachalote de 16 metros.



